martes, 14 de octubre de 2008

Szyndzielnia


No tranquilos no estoy insultando a nadie, esta palabreja es el nombre de la montaña que visitamos el domingo Kasia, Darek, Esra, Mehmet, Alberto y yo. Otra costumbre no se si polaca o sólo de Kasia es avisarnos con menos de dos horas de antelación y claro entre esto, que un baño para tanta gente no da abasto y que somos de naturaleza pausada, pues ya empezamos llegando tarde al encuentro con Kasia y Darek. Este insignifcativo hecho nos llevó a perder el bus que nos llevaba directo a la base de la montaña, así que tocó andar algún kilómetro(acabarían pesando al final del día) para llegar hasta el teleférico. Aquí alguno tenía la cara un poco pálida porque le inspiraba poca confianza estar colgado de un cablecito a unos 20 metros de altura.
Una vez arriba, después de sortear los puestos de souvenirs (yo estoy empezando a pensar que son estos puestos lo que la gente busca en los lugares turísticos jeje), nos dirigimos a una zona denominada Sahara, que no es más que una pista de esquí que en verano luce totalmente amarilla por la hierba seca y que destaca entre tanto árbol, y que además ahora se encuentra cerrada en temporada de esquí por ser una pista muy peligrosa y ya haber muerto algún que otro esquiador. Desde esta zona las vistas de Bielsko-Biala son realmente increíbles(detrás nuestra en la foto).
Como teniamos algo de hambre paramos a comer aquí para poder disfrutar mientras tanto de las vistas.
Sin tiempo para echar una siesta nos dirigimos a la cima de la montaña, por el camino pasamos por otras pistas de esquí (sin nieve todas ellas por ahora evidentemente jeje), ya empezaba a comprobar que no a todos nos gusta caminar y que el día se haría largo para alguno jeje.
Darek lleva varios años en un grupo scout y parecía bastante acostumbrado a andar, pero Mehmet (vestido para ir a la oficina jeje), Esra y Alberto ya empezaban a cansarse, la falta de costumbre es lo que tiene jeje.
Como somos estudiantes, para bajar escogimos la opción más barata, no coger el teleférico de vuelta, esto implicaba caminar más. Bajando nos pilló la noche(aquí anochece bastante temprano) y para amenizar el descenso empecé a cantar algo, no os podeis imaginar lo graciosa que resulta la canción del pirata cantada por turcos y polacos jeje.
La verdad es que al final se hizo algo largo el viaje (creo que estuvimos andando desde las 3 y poco hasta las 7), y llegar a la parada del bus fue un buen respiro, pero mereció mucho la pena y espero volver, no sólo a recorrer las rutas de senderismo, sino también a intentar esquiar cuando Szyndzielnia este nevada.

3 comentarios:

noitébrego dijo...

Senderismo polaco! Cántales miudiño miudiño o algo así, no? A saia da carolina tb es universal, o eso decía la madre de carolina.

Ya nos contaras como es el vodka más chungo de por ahi (estilo Potoplof y Stalichnaya). Me dijeron que en Venezuela lo peor de lo peor de ron le da cien mil vueltas a lo de aqui.

Y nos haces un informe tb con la calidad de las cerdas, apunta Roka.

Saludos!

(sigo siendo el Sr. Cabaleiro)

Anónimo dijo...

Don Victor!!! ya veo que te lo estas pasando genial por polonia, pos eso tu vete conociendo el percal que asi si vamos ya nos haces un croquis rapidito.
aprovecha y conoce todas las culturas que puedas :P jejeje
q gracia miguel con lo dq no puede bailar sin copa en mano... ai miguelon que la pista esta hecha para ti!!!!!
Un besazo enorme

Unknown dijo...

¡¡¡¡ESE DETALLE DA CAMISETA!!!