Santiago de Compostela, 20:15 del 6 de Enero de 2009, ya puedo cerrar la maleta, me vuelvo de regreso a Polonia, pero de esta vez no meto sólo la ropa y el calzado necesario para pasar el frío invierno, sino que cual hormiga voy cargado de provisiones, choricitos, jamón serrano, salchicón y, como no todo va a ser cerdo(hay que pensar un poco en mis compañeros turcos) un poco de queso (de Arzúa, por supuesto) y la joya de la corona un buen plato de filloas.
Cracovia, 13:45 del 7 de Enero de 2009, piso tierras polacas 3 semanas después. Ya sólo queda recoger la maleta y aguantar 2 horas y media en un mini bus para llegar a Bielsko-Biala, pero cual es mi sorpresa que sólo unas 10-15 maletas bajan de ese avión, y si la ley de Murphey me ha enseñado algo es que entre esas maletas no estaría la mía, y así fue(¿alguién cree que la huelga encubierta de Iberia tuvo algo que ver con esto?yo...mmm...en fin...corramos un "estúpido velo").
Así que los siguientes días lo único que tenía de filloas con chorizo en casa eran las ganas jeje. Por el resto de las cosas que viajaban en la maleta no tenía mucho problema, ya que antes de las vacaciones de Navidad había dejado aquí algo de ropa y calzado, así que podía sobrevivir algún día.
Bielsko-Biala 19:35 del 9 de Enero de 2009, mi maleta por fin se junta con mi persona y claro lo primero es comprobar el estado de salud de la comida.El fiambre embasado al vacio no muestra sintomas de mal conservación, pero por desgracia mis adoradas filloas están un poquito más secas de lo normal, no pasa nada un poco de chorizo dentro y mantequilla por fuera y pa dentro, bueno eso pensaba yo pero la verdad es que no es lo mismo jeje.
Por lo menos ya no tengo la preocupación de dónde estará mi maleta, os dejo, voy a hacerme un bocata de jamón serrano.